Pesadillas.
Las pesadillas lúcidas.

En ocasiones solemos tener pesadillas a la media noche o a las tres de la mañana y algunas veces, incluso nos damos cuenta que es un sueño y tratamos de despertar pero algo no nos deja, otras veces despertamos pero nos damos cuenta que seguimos soñando, aunque al final siempre despertamos por completo. Otro caso es cuando estamos soñando algo, pero de pronto nos damos cuenta que es un sueño, pero que además nos percatamos del significado, por ejemplo, cuando soñamos que estamos comiendo galletas (significa problemas de dinero), pero al mismo tiempo nos damos cuenta que es un sueño y que tiene un mal significado, entonces la escupimos o la tiramos a la basura. Todos estos casos son provocados por la razón de que alguien estaba haciendo un ritual en ese momento pero de alguna forma comenzamos a luchar contra ello, y una vez despiertos, lo mejor es no volver a dormirnos en al menos unos quince o veinte minutos, pues la gente que hace esos rituales, los hace a esas horas, porque cuando dormimos somos más débiles psíquicamente, de ahí que es mejor quedarse despierto hasta que la persona se canse, también podemos rezar durante esos minutos para hacer que esa persona pueda comprender el mal que hace y que se hace así misma al recurrir a ese tipo de cosas.